domingo, 11 de noviembre de 2012
jueves, 8 de noviembre de 2012
¿Que fue?
La Revolución
industrial fue un periodo
histórico comprendido entre la segunda mitad del siglo XVIII y principios del
XIX, en el que Gran Bretaña en primer lugar, y el resto de Europa
continental después, sufren el mayor conjunto de transformaciones
socioeconómicas, tecnológicas y culturales de la historia de la humanidad,
desde el neolítico.
Así es que en la Revolución industrial se aumenta la cantidad de
productos y se disminuye el tiempo en el que estos se realizan, dando paso a la
producción en serie, ya que se simplifican tareas complejas en varias
operaciones simples que pueda realizar cualquier obrero sin necesidad de que
sea mano de obra cualificada, y de este modo bajar costos en producción y
elevar la cantidad de unidades producidas bajo el mismo costo fijo.
¿ Dónde y como ocurrio ?
La Primera Revolución Industrial comenzó en Gran Bretaña. Las causas de
que fuese el país pionero en la industrialización fueron tener una nueva
mentalidad liberal económica en la cual se difundió el liberalismo económico y
permitió desarrollar un mercado más amplio. Otro factor fue poseer numerosos
yacimientos de hierro, usado para construir la maquinaria y las herramientas y
la red de ferrocarriles y contar con abundantes cuencas carboníferas que
producían carbón mineral, alimento para la maquinaria.
A mediados del Siglo XIX
empezaron a cobrar
importancia
países como Alemania y Estados Unidos,
centros
industriales de la Segunda Revolución
Industrial
y otros
próximos a Gran Bretaña: Francia, Bélgica y
Rusia.
La tecnología
A comienzos del siglo XVIII las telas que se fabricaban en Europa
tenían como materia prima la seda (un artículo de lujo, debido a su precio), la
lana o el lino. Ninguna de ellas podía competir con los tejidos de algodón
procedentes de la India y conocidos por ello
como indianas o muselinas. Para entonces, la producción de
tejidos de algodón en Inglaterra era insignificante y su importación desde la
India constituía una importante partida de su balanza mercantil. Para competir
con la producción oriental se necesitaba un hilo fino y fuerte que los
hiladores británicos no producían.
Pocos años después surgía la
primera máquina, con la aparición de la estructura de agua de Arkwright
(1870),
Para entonces, Samuel
Crompton había construido una máquina nueva, inspirada en las
anteriores, conocida como la mula, y que producía un hilo a la vez
fino y resistente. El grueso de un hilo se mide por el número de madejas de
768,1 metros (840 yardas) que se puede obtener con 453 gramos de algodón (una
libra). Un buen hilandero podía fabricar 20 madejas y la mula comenzó
duplicando esta cifra para pasar a 80 y poco después a 350, más de 268 km.
Los cambios en la agricultura
El parlamento
inglés, durante el transcurso del siglo XVIII, permitió cercar las fincas en el
campo abierto. El gasto que demandaba esta operación favoreció a los hacendados
más ricos y permitió la aplicación de nuevas técnicas para incrementar la
productividad agrícola. Se empezó la rotación de cultivos suprimiendo el
sistema anterior de barbecho, se mejoraron las especies ganaderas gracias al
cruce de ejemplares seleccionados, se generalizó el cultivo de nuevas especies,
se mecanizaron las labores del campo, se aumentaron las superficies cultivables
desecando pantanos, y se logró un rendimiento mayor con la utilización de
abonos.
El ejemplo de Inglaterra fue seguido por los
países europeos cuya producción agrícola se duplicó entre 1840 y
1914. Durante la misma época, en los extensos territorios de los Estados
Unidos, Canadá, Australia y Argentina se generalizó el cultivo de
cereales o la crianza de ganado, convirtiéndose estos países en los
abastecedores de Europa y del mundo entero. En los países tropicales se
intensificaron las plantaciones de caña de azúcar, café y otros productos
alimenticios, de algodón y de otras materias primas que abastecieron las
industrias europeas.
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